Compatiendo Experiencias: Pasantía internacional en Hospital InRad de São Paulo
30/01/2026
La formación en radiología se enriquece profundamente a través de experiencias internacionales que permiten ampliar la mirada clínica, académica y humana. En este contexto, el Dr. Marcelo Carrasco Venegas, residente de tercer año y jefe de becados del Programa de Radiología de la Universidad de Santiago de Chile, realizó recientemente una pasantía internacional en el prestigioso Hospital InRad de São Paulo, reconocido como uno de los principales centros de referencia en diagnóstico por imágenes a nivel latinoamericano. En esta entrevista, el Dr. Carrasco comparte su experiencia, aprendizajes y reflexiones tras esta valiosa instancia de formación.
¿Cómo fue el proceso para conseguir esta pasantía?
Fue un proceso planificado y exigente, que requirió una preparación académica constante, una motivación claramente definida y una coordinación estrecha con el programa de formación. El respaldo institucional y la jefatura del programa fueron elementos fundamentales durante todo el proceso. Desde un inicio, la pasantía se concibió como una instancia estratégica de formación avanzada, orientada a fortalecer competencias clínicas y académicas, y pudo concretarse gracias al apoyo del programa y de la Universidad, reafirmando el compromiso institucional con la excelencia y la proyección internacional de sus becados.
Cuéntanos sobre la pasantía y su importancia para tu carrera.
La pasantía se realizó en el Hospital InRad de São Paulo, uno de los centros de referencia más importantes de Latinoamérica en diagnóstico por imágenes, con altísimo volumen de pacientes, tecnología avanzada y un fuerte desarrollo en subespecialidades oncológicas.
Para mi formación fue una experiencia fundamental, ya que me permitió exponerme a patología de alta complejidad, flujos de trabajo exigentes y estándares internacionales, reforzando el razonamiento radiológico, la etapificación oncológica y el trabajo multidisciplinario. Esta experiencia no habría sido posible sin el apoyo y la confianza de mi jefe de programa, el Dr. Sergio Hott, ni sin el respaldo de la Universidad de Santiago de Chile, que fueron determinantes para concretar esta instancia formativa.
¿Qué es lo que más destacas de la experiencia, tanto en lo académico como en lo personal?
En lo académico, destaco el aprendizaje intensivo, la exposición constante a patología oncológica de alta complejidad y una forma de trabajo estructurada, orientada al razonamiento clínico y a la comunicación efectiva con los equipos tratantes. En lo personal, fue una experiencia muy enriquecedora. Implicó salir de la zona de confort, adaptarse a una nueva cultura y confirmar que la formación entregada por la USACH es sólida y competitiva a nivel internacional.
¿Qué le aconsejarías a alguien que quiere hacer una pasantía internacional?
Que planifique con tiempo, tenga claro qué quiere aprender y llegue con una buena base teórica. Es fundamental mantener una actitud proactiva, humilde y abierta al aprendizaje. Una pasantía internacional se aprovecha realmente cuando se participa activamente y se integra a la dinámica del centro. Además, es una instancia valiosa para comparar la formación recibida con la de otros centros, permitiendo constatar que nuestro centro formador se encuentra a un nivel competitivo y que no tenemos nada que envidiar a otros programas internacionales. Finalmente, es fundamental contar con la confianza y el respaldo del jefe de programa, ya que creer en el becado es clave para que estas oportunidades formativas puedan concretarse.
¿Y qué le aconsejarías a alguien que quiere hacer una pasantía en general?
Que defina bien sus objetivos, se informe del centro formador, gestione los permisos con anticipación y se comprometa plenamente con la experiencia. Más allá del lugar, lo más importante es la actitud: observar, preguntar, participar y aprender de cada caso.
¿Qué te gustaría implementar o aportar en Chile a partir de lo aprendido en tu pasantía?
Me gustaría aportar principalmente en la estandarización de informes, el fortalecimiento del razonamiento clínico-radiológico, una mayor integración del radiólogo en equipos oncológicos y el desarrollo de una cultura académica basada en la discusión de casos y la docencia continua. Todo con el objetivo final de mejorar la calidad diagnóstica y la atención de los pacientes en Chile.